Salir de fiesta se siente de una manera completamente diferente cuando la sala es pequeña, los techos son bajos y el sonido siempre ensordecedor. Es la fricción pura de un espacio donde la música te sumerge en un universo profundo y totalmente trascendental, algo que para muchos es lo esencial. Durante tres décadas, ese mismo enfoque ha cobrado vida en un estrecho callejón justo al lado de La Rambla, en la forma de un club llamado Moog.

Si eres un devoto del techno que alguna vez ha pisado la ciudad, sabrás perfectamente quiénes son. Es un espacio que no necesita llamar mucho la atención para dejar clara su postura, y nunca lo ha necesitado desde que abrió sus puertas el 21 de junio de 1996. Teniendo en cuenta que la escena de clubs de Barcelona ha cambiado drásticamente y, en ocasiones, se ha dejado llevar por las modas durante los últimos treinta años, Moog se ha mantenido fiel a la autenticidad electrónica, ampliamente reconocido como uno de los únicos clubs de la zona que abre los 365 días del año.

Orgullosos de ser una institución construida sobre el simple hecho de tener un gusto excelente (obre todo, mantenerse fieles a él) e impulsados por un sistema de sonido que rinde muy por encima de sus capacidades, ahora celebran su 30.º aniversario. Siguen pisando fuerte después de todos estos años, y este hito coincide con el caos del OFFBCN, aportando una alternativa sólida en colaboración con el festival Sónar, mientras el resto de los clubbers abarrotan el enorme recinto de la Fira Gran Via.
La adición recente del club
Hoy en día no se puede hablar de Moog sin hablar del código genético de la escena techno de Barcelona, y no se puede hablar de ese código sin mencionar a Ángel Molina, el DJ local y pionero que recientemente se ha incorporado a la sala como programador de las sesiones de los miércoles por la noche, donde su influencia es ya imborrable.
De más está decir que, como selector y productor, ha enseñado a generaciones de clubbers a apreciar el desarrollo lento, esa paciencia profunda e hipnótica del techno de verdad. Es precisamente su incorporación al equipo lo que demuestra que Moog sigue manteniendo los pies en la tierra, mientras que otros rincones de la música electrónica han intentado arrastrarlo todo hacia la superficie.

El lineup para su aniversario
Para celebrar tres décadas durante la semana más concurrida del calendario musical de la ciudad, Moog aceptó con elegancia este desafío programando un equilibrio perfecto entre el talento local y los invitados internacionales. La semana arranca el miércoles con sus guardianes residentes: MEN-, Ruben Seoane y Uroz.
A continuación, la semana del Sónar arranca oficialmente el jueves 18 de junio con una noche de sonidos profundos, rotos y cargados de graves. La selectora local Alice-Caroline marcará el ritmo con su minimalismo psicodélico y mental, compartiendo cabina con Flore, jefa del sello POLAAR y la primera instructora certificada de Ableton en Francia. Ella dejará de lado el clásico patrón four-to-the-floor a favor de amen breaks sincopados y ritmos afrocaribeños que, sin duda, pondrán a prueba los subgraves de Moog. Completando la noche estará el pionero del deep bass japonés, Goth-Trad.

El viernes 19 de junio, la deejay de Ámsterdam Mary Lake tomará los mandos junto al mexicano Andy Martin y la guardiana residente Malena. Lake, una de las favoritas en clubs como De School y festivales como Dekmantel, es venerada por sus trayectorias impredecibles, moviéndose a la perfección entre el techno acid y el electro experimental. Junto al techno de tintes dub y de ciencia ficción de Martin, el viernes promete.
La maestría continúa el sábado 20 de junio con un pilar del techno del Reino Unido: Blue Hour. Conocido por su fusión de nostalgia de los 90, influencias del trance y bucles hipnóticos, el sonido panorámico de Blue Hour se yuxtapondrá de forma hermosa con la exploradora del techno ambiental Nadia Struiwigh y la selectora local Ana Alves.

Aunque toda la semana es una muestra constante de una curaduría imborrable, el gran día llega el 21 de junio, el aniversario oficial y la fecha que llevará a Luke Slater a la cabina. Operando a veces como Planetary Assault Systems, L.B. Dub Corp o bajo su propio nombre, Slater sigue siendo una figura fundamental del techno del Reino Unido, tratando la música electrónica como un medio maleable y psicológico. Ver a un pionero de su talla en el Moog es una auténtica rareza, pero sobre todo, es una declaración de intenciones en toda regla.

A pesar de que esta semana en Barcelona tiene que lidiar con la resaca emocional del Primavera Sound, la anticipación por el Sónar y el impulso arrollador de los interminables carteles del OFFBCN, el aniversario de Moog se mantiene firme en medio del caos, consolidando sin pretensiones uno de los hitos más significativos de la escena techno de la ciudad. Al fin y a la cabo, treinta años abriendo prácticamente cada noche es una trayectoria intachable, y este cartel demuestra exactamente por qué el club sigue siendo un pilar fundamental para la escena local.
